Publicidad:
Terra
La Coctelera

DE LORCA Y DE OTROS ASESINADOS

Canal Sur, televisión pública de Andalucía, financiada con los impuestos de todos los andaluces (por lo menos), en su afán de culturizarnos desde el Poder, aptitud propia de los gobiernos totalitarios, nos emite día sí y el otro también, multitud de programas, series, noticias etc, sobre la Guerra Civil.

A los que hicimos la Transición Política, siempre se nos dijo que nuestro esfuerzo iba encaminado a superar la “vieja idea” de las dos Españas, que tan bien reflejó Machado. Baldío intento por nuestra parte. Una de las dos Españas, la que quiere representar el PSOE y por extensión la que fomenta Canal Sur, me está haciendo llorar. Y lo hace, por el descarado matiz que en todas sus producciones refleja. Hay unos españoles buenos, los del Frente Popular, que fueron masacrados por la intolerancia, tiranía, y el odio que le profesaban unos pocos españoles “malos”, ayudados por Alemanes, Italianos y Moros. La patada que esto representa a la Historia es tan evidente, que sólo conociendo los postulados de Goebbels (ministro de propaganda Nazi), "Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad", es explicable.

La Segunda República, que nació en olor de multitudes y que generó una ilusión colectiva impresionante (que hoy no comprenderíamos), estuvo mal gestionada desde el principio. Algunos historiadores señalan que quizás España, no estaba preparada para este acontecimiento trascendental. La Democracia tal y como la conocemos hoy día y casi tal como se intentó en aquellos años, es fruto de la burguesía. Es decir de las clases medias de la sociedad. Precisamente, lo que faltaba en el 31. Esto dio lugar a una polarización de esta. Una división de casi el cincuenta por ciento del censo electoral, entre Derecha e Izquierda. Esta es la realidad, perfectamente estudiada y observable sólo con analizar los resultados de la elecciones de 1933 y 1936.

Se suele señalar el Golpe de Estado de Franco en el 36, como el inicio de la Guerra, pero se olvida intencionadamente el Golpe de Estado del 34 del PSOE contra el Gobierno Conservador, golpe revolucionario y totalitario, pese a quién pese. Se habla de la represión “fascista” (que existió y mucha), pero se olvida la que se le aplicó sistemáticamente contra la Iglesia Católica (varios miles de sacerdotes y monjas asesinadas), contra militantes y simpatizantes de la CEDA (entre otras en las famosas “checas” de Madrid) e incluso el asesinato, por miembros de la policía (gobernando el Frente Popular), del líder de la Oposición. Imagínense lo que ocurriría si funcionarios públicos, pertenecientes a la policía nacional, asesinaran hoy día, a Rajoy.

Pero hubo una tercera España, la de los intelectuales, la de determinados profesionales, la de personas que creían en la Democracia Liberal. En este tercer género podríamos incluirnos hoy día muchos, pero en aquel tiempo era minoritario. Era la de Alcalá Zamora, la de Lerroux, la de Indalecio Prieto, la de Ortega, e incluso la de Azaña. Era la España adelantada a su tiempo, que vio como se le escapaba de las manos la situación y no pudo o no supo evitar la avalancha extremista. A estos, de los que ahora se habla muy poco, son a los que Canal Sur debería hacerles programas propagandísticos. Quizás, sí se le hubiese hecho caso en su tiempo, o incluso, sí hubiesen actuado ellos mismos de forma diferente, no hubiese sido necesario ahora, hablar del asesinato de García Lorca, ni tampoco del de mi abuelo, a quien elementos revolucionarios ataron una piedra al cuello y lo tiraron al mar. No hablaríamos porque no se hubiesen producido.

EL FINAL DE LA CUENTA ATRÁS

Estoy casi seguro que estamos ante el estertor político del peor presidente que ha tenido un gobierno español en democracia. Este Presidente, fruto de la suerte (mala suerte diría yo, tanto para su Partido como para España), aúna su evidente falta de preparación intelectual, con una mezcla de progresismo caduco y demagogia de andar por casa. Esto ha hecho, que en el terreno práctico de la política, le haya llevado a simpatizar diplomáticamente con regímenes cuasi-totalitarios o totalmente totalitarios (Venezuela, Cuba, Bolivia), a enemistarse con la democracia, de las actualmente existentes, más antigua del Mundo (los EEUU), a pactar con organizaciones políticas cuya ideología está totalmente superada en el siglo XXI (caso evidente de Izquierda Unida) o a revisar la historia reciente (Ley de la Memoria Histórica).

En este país, para que exista un cambio político, es necesario una verdadera catástrofe. Para que llegara el PSOE al poder fue necesario la inusual descomposición de la UCD; para que lo hiciese el PP, fueron necesarios tres o cuatro años de constantes denuncias periodísticas de la existencia no sólo de corrupción, sino incluso de delitos de Estado, como el GAL y por último, para que el partido popular perdiese las elecciones, horas antes de estas, aconteció el atentado más importante de la reciente historia, que hábilmente utilizado, por los mismos que actualmente se rasgan las vestiduras señalando la improcedencia de utilizar el terrorismo como arma electoral, consiguió la alternancia en el Poder. Y dado que no es previsible que ocurra algo de lo anterior, o similar (eso espero por lo menos), es bastante probable que el estertor político anunciado por mí en el primer párrafo, se dilate otros cuatro años, envuelto en pactos progresistas con partidos evidentemente totalitarios, pactos de fortalecimiento del Estado, con partidos independentistas, pactos por la paz, con partidos que apoyan el terrorismo, etc.

Y todo ello además, aderezado con el insulto más o menos directo, que recibimos todos los que no pensamos como ellos. Es habitual, en mis discusiones políticas, con algunos de los votantes de izquierdas, que cuando se les han acabado los argumentos, te insulten llamándote “fascista”. Con eso terminan la conversación. Son esos votantes, los pertenecientes al 35 por 100 del electorado, que constituye el colchón del PSOE y de IU, los que, aunque pusiesen sus partidos un mono de candidato a la Presidencia del Gobierno, lo votarían para no votar al adversario. A mí como liberal, que me llamen de esa manera me molesta evidentemente. Pero como no conocen el significado de la palabra, hay que perdonarlos. Confundir fascismo con liberalismo, es decir la noche con el día, demuestra que siguen anclados ideológicamente, en la era anterior a la caída del Muro de Berlín, que por cierto, gracias a Reagan (eso sí les molesta), ya no existe.

El que te ha agredido verbalmente se considera y considera a toda la izquierda como nicho de la Cultura. Normalmente en el último año, no ha leído un solo libro, pero habrá visto, sin embargo, todas las películas de Almodóvar, ese manchego universal, ejemplo de que las minorías, concienciadas políticamente y anteriormente marginadas por la sociedad pueden, gracias a políticas progresistas, superan la marginación, o de alguno de los Bardem (Javier o Pilar), o de cualquier otro de los “progres” que mientras se hace inmensamente ricos con la estupidez del insultador, reclaman un cambio de esta sociedad capitalista y opresora.

Pues, eso es lo que nos espera, amigos. Así que ataos los “machos”.

DE LA UNIVERSIDAD

He conocido en estos días dos noticias que me parecen bastante interesantes. La primera, que entre las quinientas mejores universidades del mundo sólo hay una española: la Autónoma de Barcelona (en el puesto 480). Y la segunda es la compra, por una de las diez mejores escuelas de negocios del Orbe, el Instituto de Empresa de Madrid, de la Universidad Sek, de Segovia. La intención de los madrileños es introducirla, en un plazo no superior a diez años, entre las cien mejores.

Es increíble que España, siendo la octava potencia económica no cuente con ninguna universidad puntera. Y es asimismo sorprendente, que contemos con tres escuelas de negocios entre las veinticinco mejores mundiales. La explicación puede ser mucho más evidente de lo que nos parece. El anquilosamiento universitario tiene su primera causa según creo, en la estructura funcionarial de su profesorado. Estructura que fundamentalmente procede del siglo XIX. De hecho, una vez conseguido por pseudo-oposición su puesto de trabajo (hablando con ellos te indican que por fin “le han sacado su plaza”), los profesores pueden dedicarse el resto de sus días a lo que quieran. No se conoce el caso, o por lo menos yo no lo conozco, que se haya prescindido de los servicios de ninguno por falta de rendimiento. Y sólo bastaría con preguntar a cualquier alumno de cualquier facultad, que tal le parece su profesorado, para hacer un listado de incompetentes. Además, a ninguno se les ha preparado para aplicar la Ciencia que fundamentalmente practican: la Docencia.

Muchos no se motivan en absoluto por lo que hacen. Es cierto que estoy generalizando, es en la universidad donde todavía se encuentra la excelencia. Pero nadie me puede negar, que hay profesores que concentran sus clases en un cuatrimestre, yéndose de vacaciones el resto del año. Que se dedican mecánicamente a mandar artículos, algunos ilegibles, y que no suponen ninguna innovación, a las revistas especializadas, que éstas a su vez reproducen porque tienen necesidad de ellos para continuar subsistiendo. Y lo hacen exclusivamente para cobrar los famosos “sexenios” de investigación. Que se limitan a leer apuntes, incluso no actualizados, año tras año.

Deberíamos copiar al menos al menos en parte el sistema norteamericano. En primer lugar separar docencia de investigación. Se debería además pagar (y muy bien) a aquellos buenos profesores, que tenemos (y muchos). ¿Cómo sabemos sí es bueno o no?. Existen muchos sistemas para valorar la docencia de un profesor. Es lo que aplican las escuelas de negocios punteras para la selección y mantenimiento de su profesorado. Y así les va. Por último, y como consecuencia de lo anterior, se debería poder rescindir el contrato, de todos aquellos que no aportan nada a sus alumnos.

Sí no comenzamos a cambiar, el mercado realizará, desde luego de forma mucho más traumática, esta operación. Igual que las escuelas privadas se han impuesto en la lucha de las preferencias de los padres respecto a las públicas, fundamentalmente porque optimizan mucho mejor sus recursos, las universidades privadas, poco a poco y ya lo están haciendo, desalojarán a las públicas del mercado. Es ley de vida.

Para otra ocasión dejaremos el otro pilar fundamental de la actual situación: el alumno. Quizás la próxima semana.

LAS MUNICIPALES Y EL PP EN LA PROVINCIA DE GRANADA

Los que tuvisteis la inmensa suerte de leerme la semana pasada no podrán negar que predije exactamente lo que ha ocurrido en Granada capital. No me atreví con la provincia. No tenía nada claro (aunque conocidos políticos, incluso del PSOE, lo intuyesen y así me lo comunicaron), lo de las alcaldías que ha conseguido el PP en Guadix, y probablemente en Huéscar y Motril.

En Guadix es la primera vez que gobierna un alcalde de centro-derecha en toda su historia democrática (incluida la Segunda República). Es obra personal de un magnífico parlamentario, Santiago Pérez. El trabajo de largo tiempo termina siempre dando frutos. Y si no que se lo digan a Carlos Rojas, gran persona, también parlamentario y que está llamado a ser alguien muy importante en el futuro organizativo del partido a nivel provincial (como mínimo), que ha hecho una gran campaña electoral en Motril. Puerta a puerta en el sentido literal de la frase. Y eso que sus enemigos (no sólo los políticos) se lo han puesto difícil. Incluso difundiendo calumnias referentes a su vida privada.

Sin embargo no todo han sido para los populares alegrías. Loja no ha estado a la altura de las circunstancias. Especialmente preocupante por ser la tierra del Secretario General del partido (y también candidato), Antonio Ayllón. El descalabro sufrido en esta localidad es importante. La “longa manu” de este dirigente popular y futuro diputado provincial (de la Diputación evidentemente) también se ha notado en Montefrío, donde la anterior alcaldesa independiente, Virtudes Puche, fue fichada para encabezar la candidatura del PP, desalojando de la lista a aquellos que habían estado durante toda la legislatura defendiendo los colores del partido. Las consecuencias son evidentes. Ha perdido las elecciones frente a los socialistas. Y siguiendo en la comarca, el predecible desenlace de Algarinejo. Juan José Fernández Arellano, alcalde desde los tiempos de UCD, que no supo retirarse a tiempo, ha sido retirado por las urnas. Es comprensible pensar que es muy difícil para una persona determinar cuando es prescindible. Pero para eso debe de estar el partido.

Por ultimo me quiero referir a cuatro localidades significativas. Ogíjares, que después de que José Luis del Ojo la dejase a los pies de los caballos, informativamente hablando, el PP ha resistido. Incluso podrá gobernar. Sería curioso que lo hiciese con el antiguo alcalde, expulsado hace pocos meses de dicho partido. Lanjarón, donde contra todo pronostico, el incombustible alcalde José Rubio también ha sucumbido; En Almuñecar, donde el candidato popular Juan Luis González Montoro, se ha hundido respecto a las anteriores municipales. Lástima para el PP, el PSOE, IU y resto de Partidos tradicionales, el que no haya nadie que sepa leer las intenciones del electorado en este Municipio. Almuñecar es un problema (evidentemente por su Alcalde, Juan Carlos Benavides). A este problema hay que darle soluciones radicales. Quizás si el “aparato” del partido popular “hubiese permitido” presentarse como presidente local a un liberal como José María Sánchez Romera, otro gallo hubiese cantado. Pero de eso hablaremos otro día. Y finalmente Otura. Allí el antiguo gerente provincial con Juan de Dios Martínez Soriano, Ignacio Fernández, ha ganado las elecciones, pero la verdad es que no se sabe como va a poder gobernar. Se tiene que aliar con sus antiguos compañeros de partido que fueron expulsados hace pocos meses. Como ven ustedes siempre es la misma historia.

NOTAS DE CAMPAÑA

Cuando quedan escasos días para la finalización de esta anodina campaña electoral, me gustaría hacer una serie de reflexiones, que espero compartan conmigo, por lo menos en lo fundamental.

En primer lugar me referiré al candidato socialista. Sí hablas con alguno de sus compañeros te comentan que fue el único que aceptó encabezar la lista. Se lo ofrecieron a otros y rehusaron por razones evidentes. No tenían nada que ganar y sí mucho que perder (fundamentalmente el cargo que están ahora disfrutando). Como contrapartida le han prometido cuatro años más en el Parlamento. Merecerá por lo tanto la pena, el sufrimiento que está pasando.

Tampoco es que le esté ayudando mucho la campaña que el señor Pezzi dirige. Es una campaña de perdedor. No se sabe que ofrece, no se le ve. Es un señor, eso sí con muy buena presencia, que nos mira fijamente desde un cartel electoral. Parece buena gente, pero nada más. Lo único que los votantes han sacado y desde luego no en claro, es que hay un botellón como cierre electoral. ¿Quién lo ha organizado?. Pienso que se le ha ocurrido a algún iluminado socialista, pero no le veo ningún objeto. ¿De verdad alguien se cree que un joven después del estar bebiendo toda la noche, se va a dirigir a votar a las candidaturas progresistas?. Yo no me lo creo. El concienciado político irá a votar pase lo que pase, con independencia de su estado etílico. Y el que “pasa” pues “pasa” y además de verdad. Todo ello además sabiendo, que la mayoría de los que participan en estos actos son estudiantes no residentes en Granada capital y que por lo tanto no votan aquí. La otra posibilidad es que se realice para que se cabreen los vecinos y no voten al Alcalde. Inverosímil.

Lo que no tiene desde luego justificación sí de verdad se ha hecho con esa intención, es la irrupción de la fiscalía en la campaña. ¿Cómo es posible que se presente una querella contra el Concejal de Urbanismo, la última semana?. No ayuda a la imagen de independencia de la que debe de presumir el Fiscal Jefe. Los bien pensados, como yo, creemos que no había más remedio, que el procedimiento judicial es imparable, que los plazos son los plazos, etc.

Y con respecto al otro candidato (con posibilidades de ser alcalde), campaña del mismo estilo. Pero a él le interesa. También nos mira hieráticamente desde un cartel. Eso sí, no tiene tan buena presencia física. Cuando hablas con alguien, todo el mundo ha sacado claro que nos va a poner un tranvía (sin catenaria), por el centro. Todo el mundo menos Nino, que no sabemos sí por despecho, o lo que parece más evidente, por sus conocimientos, duda de esa promesa. Ya veremos.


En cuanto al debate electoral en la televisión local, ocurrió lo que tenía que ocurrir. El alcalde se “comió con sopas” al aspirante. Está sobrado. Ya lo estaba en los debates cuando era él el aspirante hace cuatro años. Toda una vida política de superviviente le avala. En Andalucía, no siendo socialista, vivir de los cargos públicos durante los últimos veinte años, es prácticamente imposible. Y lo ha conseguido. No va a desaprovechar la ocasión de seguir en la brecha. Otra cosa es que pasará dentro de cuatro años, sin Nino, pero ¿a quién le importa eso hoy?.